El Sprint en Scrum

El Sprint es una iteración o ciclo corto de desarrollo en Scrum, cuya duración máxima es de un mes. En un mundo incierto y complejo, el Sprint aporta certidumbre y foco al Equipo Scrum, que puede centrarse en dedicar sus mejores esfuerzos a la consecución del Sprint Goal.

Duración del Sprint

Más allá del mes, Scrum entiende que el riesgo de que el entorno y el propio Sprint Goal cambien es excesivo. La sucesión de Sprints y sus respectivos Sprint Goals deben acercarnos hacia la realización del Product Goal.

La duración de los Sprints ha de ser fija, para crear consistencia y evitar complejidad. No tendría sentido que, al terminar cada Sprint, tuviéramos que debatir qué duración va a tener el siguiente.

A la hora de decidir cuánto debe durar un Sprint, consideraremos factores como la necesidad de estar en contacto frecuente con stakeholders o los riesgos asociados a la tecnología. 

¿Cuándo comienza un Sprint?

Cada nuevo Sprint comienza inmediatamente después de la finalización del Sprint anterior. No es necesario que el Scrum Master ni nadie de el “pistoletazo de salida”, ni que se hagan tareas de transición entre un Sprint y otro. Un Sprint concluye al terminar la Retrospectiva, y el siguiente empieza con la Planning.

Por otra parte, en Scrum no hay Sprint 0, o Sprints de puesta en producción o de resolución de errores o de testing. Estos nos llevarían a “territorio waterfall”.

¿Qué se hace durante el Sprint? El Sprint como continente

Durante el Sprint se crea un Incremento de producto “Terminado”, utilizable y potencialmente desplegable.

El Sprint es un evento que actúa como continente del resto de eventos (Sprint Planning, Daily Scrum, Sprint Review y Retrospectiva). Así, un Sprint consiste en el Sprint Planning, los Daily Scrums, el trabajo de desarrollo orientado a lograr el Sprint Goal, la Sprint Review y la Sprint Retrospective.

También durante el Sprint, realizaremos las actividades de refinamiento del Product Backlog que sean necesarias.

¿Qué no se hace durante el Sprint?

Durante el Sprint no se realizan cambios que puedan afectar al Objetivo del Sprint, si bien el alcance puede renegociarse entre el Product Owner y desarrolladores.

Durante el Sprint, tampoco debemos poner en compromiso la calidad del producto (por ejemplo, generando deuda técnica), sino adherirnos a la Definición de Hecho.

Un Sprint puede cancelarse antes de que llegue a su fin, si así lo decide el Product Owner, si el Sprint Goal ha quedado obsoleto. La cancelación de un Sprint es poco frecuente, en todo caso.


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